Santa Tecla, La Libertad. El escritor, poeta y pastor protestante Tomás Romero Tolentino presentó su libro Fíjate que una vez… en un acto realizado en el Palacio Municipal de Santa Tecla, donde un público variado se reunió para conocer de primera mano el contenido y el trasfondo de una obra construida desde la memoria cotidiana. La convocatoria del evento circuló en redes sociales por medio de Celdas ediciones.

Según el registro de la Agencia ISBN de El Salvador, el libro fue publicado el 31 de octubre de 2025, en edición impresa (tapa blanda), con 230 páginas, tamaño 12 x 20 cm, bajo el sello editorial Falena Editores, y tiene un precio de $10.

Una semblanza publicada por Diario Co Latino sitúa a Romero Tolentino como originario de Santa Tecla (nacido el 18 de septiembre de 1959) y destaca una trayectoria marcada por la formación autodidacta y el vínculo con la comunidad: desde su trabajo temprano como vendedor de periódicos hasta su incursión en la escritura costumbrista, la poesía y la declamación.

El mismo perfil documenta su paso artístico por el grupo Yancuic Taneci —en una etapa que se proyecta desde los años ochenta—, así como su faceta de servicio social a través del personaje “Farolito”, un payaso de inspiración cristiana con presentaciones en actividades comunitarias, iglesias y espacios de ayuda.

Una obra que dialoga con el costumbrismo

En términos de lectura cultural, Fíjate que una vez… se inscribe en una tradición reconocible: relatos que parten del habla popular, la memoria de barrio y la escena mínima —esa anécdota que parece simple, pero sostiene identidad—. En esa línea, Asignación Especial 503 publicó una pieza de corte narrativo sobre el autor y su universo creativo, destacando la idea del escritor como alguien que “escucha” y rescata historias de la vida común para devolverlas al lector con tono cercano.

Más allá del acto de lanzamiento, la presentación en el Palacio Municipal reafirmó el interés del público por propuestas literarias que preservan memoria local y convierten lo cotidiano en patrimonio emocional: la familia, el vecindario, las voces y expresiones que sostienen la identidad tecleña.